Oportunidades

Dejá de preguntar si vieron el presupuesto.

Cada consulta que entra queda en un tablero con su fecha, su ubicación y su monto. Cuando enviás la propuesta, Wimanager registra cuándo la abrieron, cuántas veces la miraron y cuánto tiempo le dedicaron. Sabés a quién insistir y con qué motivo, sin escribir a ciegas y sin depender de acordarte.

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Tablero de oportunidades de Wimanager con las columnas Consulta, Propuesta, Negociación y Ganada, y los totales de cada etapa arriba
El tablero de oportunidades, con cada consulta en la etapa donde está.

Seguimiento

La tarjeta te dice lo que el cliente no.

Cuando enviás el presupuesto, la oportunidad empieza a registrar qué pasa del otro lado. No es una notificación que se pierde entre otras cincuenta: queda escrito en la tarjeta, en el tablero, donde ya estás mirando.

  • Leída — el estado cambia solo cuando la abren.
  • Vista 3 veces — cuántas veces volvieron.
  • 38s leyendo — cuánto tiempo le dedicaron.

Tres vistas y medio minuto de lectura no es silencio. Es alguien comparando precios que todavía no se decidió, y a ese se le escribe distinto que al que nunca abrió el archivo.

Tarjeta de una oportunidad en Wimanager mostrando el estado Leída, vista 3 veces hoy y 38 segundos de lectura

Qué resuelve

Cuatro cosas que hoy se te escapan.

Consultas que se enfrían

Una consulta que llega un martes y se responde el viernes ya perdio la mitad de sus chances. En el tablero ves cuales estan esperando algo tuyo, ordenadas por cuanto hace que no se mueven.

Presupuestos en el vacío

Enviás la propuesta y no sabés nada más. Acá ves si la abrieron, cuántas veces volvieron y cuánto se quedaron mirándola. Eso cambia cuándo y cómo hacés el seguimiento.

Información repartida

El nombre en WhatsApp, la fecha en el calendario del teléfono, el monto en una nota. Cada oportunidad junta todo eso en una tarjeta que se mueve con el trabajo.

Meses que no sabés explicar

Terminás el mes con la sensación de que estuvo flojo, pero no sabés si entraron menos consultas o si cerraste peor. El tablero guarda las cifras y el motivo de cada pérdida.

El tablero

De la consulta al contrato, en cuatro columnas.

Las etapas vienen armadas y son las que usás todos los días, aunque nunca las hayas escrito. Una oportunidad avanza sola cuando enviás la propuesta, y vos la movés cuando el cliente contesta.

Encabezados de las cuatro columnas del tablero: Consulta, Propuesta, Negociación y Ganada, cada una con su cantidad
  1. Consulta

    Entra un mensaje pidiendo precio. Cargás quién es, cómo llegó, dónde es el trabajo y de qué tipo: boda, evento corporativo, producción de video. Queda en la primera columna con la fecha en que entró, así ves de un vistazo cuántos días hace que no la tocás.

  2. Propuesta

    Le mandás el presupuesto y la tarjeta pasa sola de columna. Desde ese momento empieza a registrar actividad: si la abrió, cuántas veces volvió y cuánto tiempo le dedicó. La tarjeta te lo muestra sin que tengas que entrar a ningún lado.

  3. Negociación

    El cliente contestó y están conversando montos, fechas o alcance. Acá viven las que dependen de una definición suya, que son distintas de las que están esperando que vos hagas algo. Separarlas es la diferencia entre hacer seguimiento y perseguir gente.

  4. Ganada

    Cerró. La oportunidad queda con su monto confirmado y alimenta el total de la cabecera. Si en cambio se cae, se marca como perdida con el motivo, y ese motivo queda escrito para cuando quieras entender por qué se te escapan.

Los números

Cuánto tenés en juego, arriba de todo.

Cabecera del tablero con las cifras de consultas abiertas, propuestas enviadas, en negociación y ganado confirmado
Las cuatro cifras se recalculan solas a medida que movés las tarjetas.
Consultas abiertas
Cuántas están vivas ahora mismo.
Propuestas enviadas
Cuánto mandaste presupuestado y todavía no se definió.
En negociación
Lo que está a un paso de cerrar.
Ganado confirmado
Lo que ya es tuyo en el período.

Cada oportunidad

Lo que necesitás saber de una consulta, junto.

Tipo de trabajo
Boda, evento corporativo, producción de video, sesión. Lo que hace tu estudio, no categorías genéricas de CRM.
Datos del interesado
Nombre, teléfono y correo. Si ya es cliente tuyo, se vincula a su ficha y no duplicás nada.
Canal de contacto
Por dónde llegó: WhatsApp, Instagram, recomendación, web. Con el tiempo te dice de dónde vienen los trabajos que cerrás.
Ubicación
Dónde es. Sirve para calcular traslados y para no comprometer dos cosas lejos el mismo día.
Fecha y horario
Fecha estimada de cierre, día del trabajo y horario de inicio y fin.
Monto
Lo presupuestado, en tu moneda. Es lo que suma en los totales de arriba del tablero.

Cómo funciona

Cuatro pasos y ya estás siguiendo tus presupuestos.

  1. Entra la consulta

    Cargás quién es, de dónde escribe y qué tipo de trabajo busca. Treinta segundos, desde el mismo tablero.

  2. Enviás la propuesta

    La oportunidad avanza de columna y empieza a registrar la actividad del cliente sobre el presupuesto.

  3. Sabés cuándo insistir

    Ves quién la abrió, cuántas veces y cuánto se quedó. Escribís con un motivo, no a ciegas.

  4. Cerrás y queda el dato

    Si gana, suma al total confirmado. Si se pierde, guardás el motivo para el mes que viene.

Las oportunidades no viven aisladas: al cerrar quedan atadas a la ficha del cliente, a la fecha en el calendario y al cobro correspondiente. Si querés ver qué incluye cada plan, está todo en planes y precios.

Empezá con las consultas que ya tenés.

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Preguntas frecuentes

Lo que suelen consultarnos de esto.

Wimanager registra la actividad sobre cada propuesta que enviás: si la abrió, cuántas veces volvió a mirarla y cuánto tiempo le dedicó. En el tablero la tarjeta cambia de estado y muestra esa información a la vista, así que no tenés que escribir para preguntar si llegó. Cuando alguien abre tu presupuesto tres veces en dos días, eso no es silencio: es interés que todavía no se animó a contestar, y se trabaja distinto.

Sí, y probablemente más que si recibieras muchas. Cuando entran cuatro consultas al mes, cada una que se enfría duele el doble. El tablero te muestra de un vistazo cuáles están esperando algo tuyo y cuáles están esperando una definición del cliente, que son dos situaciones distintas y en la cabeza se mezclan. Para un fotógrafo que además edita, viaja y factura, esa separación es lo que evita que una boda se pierda por no haber contestado a tiempo.

Las cargás desde el mismo tablero en unos segundos: nombre, teléfono, tipo de trabajo, ubicación y monto estimado. No es duplicar tareas, es dejar de tener la misma información repartida entre WhatsApp, el mail, el calendario del teléfono y una nota. Si el interesado ya es cliente tuyo, se vincula a su ficha y no volvés a escribir sus datos.

Un CRM genérico habla de leads, deals y pipelines. Acá cada oportunidad es una boda, un evento corporativo o una producción de video, con su fecha de realización, su ubicación, su horario y su presupuesto en pesos. Y el tablero sigue el camino real de un estudio de fotografía y video: consulta, propuesta, negociación y ganada. No tenés que traducir tu trabajo al vocabulario de una herramienta pensada para vender software.

Cada oportunidad guarda el canal por el que llegó: WhatsApp, Instagram, recomendación de un cliente, formulario de la web. Después de unos meses ese dato te dice algo bastante incómodo y bastante útil, porque el canal que más consultas trae no suele ser el que más trabajos cierra. Saberlo cambia dónde ponés el esfuerzo.

Se marcan como perdidas con el motivo: precio, fecha ocupada, eligió a otro, no contestó más. Ese motivo queda escrito en la oportunidad. Cuando revisás el trimestre, la diferencia entre "se me cayeron varias" y "se me cayeron seis por precio y dos por fecha" es lo que te permite corregir algo concreto en vez de suponer.

Lo que tardes en cargar las consultas que ya tenés dando vueltas. No hay que importar nada ni configurar etapas: las cuatro columnas vienen armadas y son las mismas que ya usás mentalmente. Lo habitual es empezar cargando las tres o cuatro consultas abiertas de esa semana y seguir desde ahí.

Sí. El tablero de oportunidades y el seguimiento de propuestas están disponibles desde el plan gratis, sin tarjeta de crédito. Los planes pagos se diferencian por almacenamiento y por funciones de entrega, no por la gestión comercial.